A veces, son las dificultades lo que más nos acerca a Dios. Es a través de ellas que Él nos enseña a entregarle nuestra autosuficiencia y dejar el temor. Como dice 2 Corintios 1:9 (NVI): “Esto sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios, que resucita a los muertos.”
#MarcosWitt