Los héroes de la fe no estuvieron libres de miedo. Abraham tuvo miedo en Egipto. Jacob temió a Esaú. David huyó por su vida ante la persecución de Saúl. Pero en cada situación, Dios habló. Su mensaje siempre fue claro: “No temas, Yo estoy contigo.”
Hoy esa misma voz nos habla a nosotros. El temor no tiene la última palabra. Dios va delante, es poderoso y pelea nuestras batallas.
“Pero cuando tengo miedo, en ti pongo mi confianza.” Salmo 56:3 (NTV)
#MarcosWitt