“Todos los años, por el mes de marzo, una familia de gitanos, desarrapados, plantaba su carpa cerca de la aldea, y con un grande alboroto de pitos y timbales daban a conocer los nuevos inventos. Primero llevaron el imán.”
• Ver por primera vez a todo este grupo personificando a los gitanos fue muy emocionante, porque era como meterse en el libro y vivir entre las letras y la imaginación de Gabriel García Márquez.
Aunque amo profundamente la fotografía y el poder que tiene para contar historias, ese día sentí una pequeña frustración. Intentar capturar la magia de la imaginación me hizo darme cuenta que nunca será posible alcanzar la inmensidad de lo que la mente puede crear.
Estas imagenes son humilde intento por acercarme a ese universo inagotable.
#CienAñosDeSoledad
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📸 maurogonzaleza / Netflix