Siendo como la persona que escribió esa crítica, así es como no se llega lejos en la vida. Y aunque llegues lejos: ¿de verdad quieres ser la persona llena de odio y que critica a todo el mundo?
La noticia bonita es la siguiente: NO ES TU CULPA VIVIR ASÍ, es una consecuencia de tu historia. Quizás viviste en un ambiente en el que esto es normal. O quizás tienes rabia por las injusticias que viviste o porque a otros les fue bien y a ti no y no sabes por qué. Y te abrazo. Porque yo también lo viví.
Pero hoy lo tengo claro: No quiero vivir instalada en la rabia y la crítica constante…
¿Por qué ? Porque tu cuerpo no distingue si el peligro es real o imaginario. Y cuando vives así él está en alerta todo el tiempo y segrega:
• Adrenalina → tensión, insomnio, hiperactivación.
• Cortisol → estrés crónico, inflamación, agotamiento.
• Picos de dopamina → el odio se vuelve un hábito adictivo.
Vivir así no es “tener carácter”. Tampoco es ser la nueva Che Guevara que salva el mundo, porque ...