DIRECTO DESDE EL SANTUARIO 🌧️🦜
Arrancamos con el mejor resumen del día: todos los loros bañándose bajo la lluvia, abriendo las alas y estirando el cuello con esa alegría que aparece cuando el calor y el aguacero se encuentran.
Y mientras ellos celebraban, la lluvia siguió su recorrido por la reserva.
En las ramas del roble del nido, las guacamayas B29 y B127 sacudían las alas todavía mojadas; y colgando del árbol, dormitaba un torche que nadie esperaba encontrar ahí.
Las tortugas —que en días secos prefieren el fondo quieto— salieron a explorar la orilla, mordisqueando vegetación fresca y bebiendo el agua lluvia que corría entre las raíces. Y cerca del aviario
#5, bajo la sombra serena de un árbol de caucho, una ardilla se adueñó del comedero como si siempre hubiera sido suyo.
Fue uno de esos días en que llueve… y todo despierta a la vez.
Cuando despejó, Omar vio once guacamayas azul y amarilla (Ara ararauna) instaladas en un árbol de ciruela, trabajando los frutos verdes con e...