Como joven adulto, muchas veces siento que me falta camino recorrido para hablar delante de la iglesia.
¿Qué sé yo de entregar mi vida a una pareja, o de levantar una familia? Poco o nada.
Sin embargo, la Palabra nos recuerda que el valor y la pureza son parte de la luz que Dios enciende en los jóvenes.
Fue David, apenas un muchacho, quien derribó a Goliat; no Saúl, el rey fuerte y ya establecido.
No debemos olvidar que Dios obra en nosotros y a través de nosotros en todo tiempo, aun cuando sentimos que no estamos listos para estar a la altura de quienes tienen más años y más experiencia.
Porque la pasión, el fuego y la confianza de la juventud no son una desventaja, sino una gracia.
En ellas Dios nos concede el impulso para comenzar a cargar la responsabilidad de ser reflejo vivo de Su fe y de Su amor.
#mexico #biblia #corea #cristianismo #bible