Para ser felices no hay que leerse 80 libros ni aprenderse 10 métodos. Basta con entrar a una capilla y saludar al que te creó, dejarlo todo en sus manos.
La sociedad nos vende “llaves secretas” complejas y casi imposibles para ser felices. Pero la felicidad es simple: visita a Dios con un corazón sencillo y todo se empieza a hacer posible.
“La oración del humilde traspasa las nubes”.
Pruébalo. La puerta siempre está abierta.
#Felicidad #Paz #Plenitud