CUIDAR DE LOS QUE CUIDAN
Llegas antes. Te vas después. Das clase mientras apagas incendios emocionales. Mientras
#escuchas,
#acompañas,
#resuelves. Y a veces, sin darte cuenta… das más de lo que tienes.
Pero nadie te lo exige. Simplemente lo haces. Porque te importa.
Porque sabes que detrás de cada alumno hay una historia.
Porque crees en lo que haces, aunque el sistema a veces no crea en ti.
Y entonces un día, pesa. No sabes si es cansancio o tristeza. Si es rutina o desborde. Solo sabes que ya no disfrutas igual. Que la
#vocación sigue ahí… pero pide a gritos un respiro.
El verdadero peligro no es rendirse. Es normalizar que el profe siempre esté bien. Es creer que
#cuidar forma parte del sueldo. Como si la
#empatía no agotara. Como si la vocación bastara.
El
#bienestardocente no es un lujo. Es la base. Lo invisible que sostiene todo lo demás.
Un docente que se siente
#visto,
#acompañado,
#valorado… no solo enseña mejor. También vive mejor.
No se trata de un taller de autocui...