facebook pixel
Muchas personas empiezan a cuidarse desde la prisa, el miedo o la culpa. Y ahí suelen aparecer los errores de siempre: quitar demasiados alimentos, comer demasiado poco, querer hacerlo perfecto, entrenar más de la cuenta o pensar que todo se resume en la báscula. El problema no es la intención. El problema es que así muchas veces acabas más cansada, más frustrada y más lejos de que sea sostenible a largo plazo. Cuidarte bien no debería hacerte vivir con más ansiedad, más normas y más sensación de fracaso. Debería ayudarte a tener más energía, más estructura, mejor digestión y una relación más tranquila con la comida y con tu cuerpo. Porque hacerlo “muy estricto” no siempre significa hacerlo bien. Y muchas veces, lo que parece disciplina es solo agotamiento disfrazado. Por eso, cuando empiezas a cuidarte, no necesitas hacerlo todo perfecto. Necesitas hacer bien lo básico: comer suficiente, organizarte mejor, moverte con cabeza, dormir mejor y construir hábitos que puedas mantener. Ah...

 10

    Suggested Credits
    Tags, Events, and Projects