Si sientes que no eres bueno hablando, te tengo una mala noticia: no es inseguridad… es ego. Sí, ego. Porque estás más pendiente de cómo te ves que de lo que dices, y eso se nota. Mientras te evalúas, te bloqueas; cuando te enfocas en el mensaje, fluyes. La solución es incómoda pero funciona: deja de mirarte, empieza a servir con lo que dices y habla antes de sentirte listo. La seguridad no llega primero… llega después. Comenta qué problema tienes al comunicar y lo resolvemos juntos.
#Comunicación #HablarEnPúblico #MarcaPersonal #Oratoria #Confianza