Muchas veces, cuando estás agotada, lo primero que piensas es que deberías esforzarte más. Entrenar más. Apretar más. Pero no siempre es eso lo que necesita tu cuerpo.
Por eso, cuando estás agotada, el primer paso no suele ser subir la intensidad. Suele ser bajarla. Caminar, hacer fuerza básica, moverte un poco y dejar de entrenar como si tu cuerpo estuviera en su mejor momento cuando claramente no lo está. A veces entrenar mejor no es hacer más. Es hacer lo que tu cuerpo sí puede tolerar ahora.
También hay que mirar algo que muchas veces se pasa por alto: el intestino. Si tienes hinchazón, digestiones pesadas o inflamación intestinal, tu energía también suele resentirse. La relación entre ejercicio, microbiota, inflamación y fatiga está cada vez más descrita, y sabemos que el ejercicio moderado puede ayudar, mientras que cargas muy altas y mantenidas pueden empeorar permeabilidad intestinal e inflamación en algunas personas.
Y además del entreno, hay dos pilares que no puedes ignor...
Suggested Credits
Tags, Events, and Projects