La pornografía no educa.
La pornografía distorsiona.
La pornografía le enseña a un niño a mirar cuerpos, no personas.
Y cuando un niño aprende sobre sexualidad desde una pantalla violenta, sin amor, sin límites y sin conciencia, algo se rompe: su forma de entender el deseo, el consentimiento, la intimidad y el respeto.
No podemos seguir fingiendo que “son cosas de niños”.
No podemos seguir dejando que internet eduque donde los adultos callamos.
Hablar de sexualidad con nuestros hijos no los corrompe.
Los protege.
Lo que los pone en riesgo es el silencio.
La prevención empieza en casa.
Con presencia.
Con conversación.
Con límites.
Con amor.
No más agresores invisibles.
Soy Dafna Viniegra y esto es ILAS.
#NoMásAgresoresInvisibles #ILAS #InfanciaLibreDeAbusoSexual #PrevenciónASI #ProtejamosALasInfancias EducaciónSexualConAmor Vigía DafnaViniegra InfanciasSeguras