¿Quién diría que una pelota de tenis podría terminar convertida en un mueble? 🎾✨
Cada año, más de 300 millones de pelotas de tenis terminan como residuos.
El problema es que están hechas de varios materiales —caucho, fibras y adhesivos— lo que dificulta su reciclaje.
Pero la diseñadora Mathilde Wittock vio una oportunidad.
A partir de pelotas desechadas crea paneles acústicos, mobiliario y arte para paredes.
Lo más interesante es que las piezas encajan entre sí sin utilizar pegamentos permanentes, permitiendo desmontarlas y reutilizarlas nuevamente.
Un ejemplo de cómo el diseño puede transformar un residuo complejo en una nueva oportunidad.
Créditos:
mathildewittock 🙌
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