Alabar a Dios es reconocerlo grande, no porque te esté yendo bien, sino porque Él ES grande independientemente de lo que estás viviendo.
No es pedirle. No es agradecerle. Es decirle: “Tú eres Dios y eso me basta.”
Es la oración más desinteresada que existe porque no viene del dolor ni de la necesidad. Viene del asombro.
Cuando encendemos una velita, pone una imagen y se queda en silencio mirando la llama, eso es alabanza. No necesita ni palabras.
#OrarPorVZLA #venezuela #tenmisericordiaseñor