A veces los antojos no aparecen porque te falte disciplina, sino porque tu comida anterior no te dejó realmente satisfecho. Cuando falta proteína, es más fácil que el hambre regrese rápido y que termines buscando algo dulce o muy calórico para compensar. Por eso una opción como el yogur griego puede ayudarte a llegar con más calma a la siguiente comida.
La clave está en elegirlo bien. No basta con que diga “griego” en la etiqueta: revisa que tenga buena cantidad de proteína y poca o nada de azúcar añadida. No va a apagar tus antojos por arte de magia, pero sí puede ser una herramienta práctica para sentir más saciedad y tomar mejores decisiones durante el día.
#Drduck
Referencias:
• Nguo K, et al. Effect of short- and long-term protein consumption on appetite and appetite-regulating gastrointestinal hormones: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Physiology & Behavior, 2020.
• Barakat A, et al. Satiety: a gut–brain relationship. Journal of Physiologi...