Las vallas son uno de los mejores inventos de la humanidad. No porque separen: porque unen.
Nuestro cerebro solo sabe hacer “nosotros” pequeños. Las banderas, los himnos y las fronteras son la prótesis que nos permite hacerlos enormes. Por eso un señor de Lugo al que no conocerás nunca acaba pagando tu quimioterapia.
Pero ese círculo reparte el acceso con un solo criterio: dónde naciste.
Las dos cosas son verdad. Y quien solo puede sostener una no está pensando, está eligiendo bando.
📚 McElreath, Boyd & Richerson 2003 · Walzer 1983 · Carens 1987 · Milanovic 2015
#actualizacióncrítica #Ceuta