La medicina tradicional tiene algo fascinante: muchas veces empezó con alguien observando la naturaleza y pensando “esto debería funcionar”… mucho antes de que existieran ensayos clínicos para comprobarlo. Y aunque hoy sabemos que los elefantes, por su tipo de digestión, eliminan bastante material vegetal sin digerir y tienen una microbiota intestinal bastante interesante, todavía nos faltan varios pasos científicos antes de poder declarar su popó como el próximo suplemento para la salud intestinal.
¿Entonces funciona el famoso té? La respuesta menos emocionante, pero más científica, es que todavía no lo sabemos. Y justo eso me gusta de conocer este tipo de tradiciones: primero viene la observación, después la hipótesis y eventualmente, si alguien se atreve, la investigación. Mientras tanto, creo que la fibra de mi desayuno sigue siendo una opción bastante más práctica.
#Drduck
Referencias:
• Koirala RK, et al. The effects of diet and environmental factors on the gut microbiota of A...