Es difícil ser humilde cuando ves tus últimos cuatro años de retos , sudor y lágrimas brillando en la pantalla pantalla gigante de
@distritotmobile .
A veces, en la prisa por seguir persiguiendo mi visión, se me olvida hacer una pausa. Se me olvida detenerme a oler las flores del éxito y asimilar todo lo que he logrado. Pero hoy, parado frente a este escenario, tuve que pausar.
A lo largo de este camino, muchos me subestimaron. En esta industria es muy fácil creer que necesitas tener el salón más inmenso, brillante y ruidoso para poder llegar a la cima. Yo decidí tomar otra ruta. No tengo el espacio más grande de San Juan, pero he construido una verdadera casa de poder.
Y aunque esta marca lleva mi nombre, la verdad es que el peso no lo cargo solo. He formado un equipo pequeño, celosamente selecto, pero que no le quede la menor duda a nadie: trabajo todos los días rodeado de gigantes. Ellos me empujan, me retan y me hacen mejor líder.
Ver mi visión iluminando el Distrito T-Mobile es la...