¿No sienten que conforme crecemos los años empiezan a pasar sospechosamente rápido? Una posible explicación es que cuando nuestros días se parecen demasiado entre sí, el cerebro tiene menos momentos distintos que guardar. En cambio, cuando hacemos algo nuevo, cambiamos de escenario o simplemente prestamos más atención, aparecen más detalles y recuerdos que ayudan a diferenciar un día del otro.
Obviamente no podemos hacer que el tiempo vaya más lento (ojalá). Pero sí podemos hacer que nuestros días se sientan un poquito menos iguales. A veces basta con cambiar de camino, aprender algo nuevo o hacer un plan que normalmente no haríamos. Quizá no se trata de tener más tiempo, sino de darle al cerebro más cosas que recordar de él.
#Drduck #LanzamientoHiliux
Referencias:
• Dzieza J, et al. Novelty and memory: mechanisms and implications for healthy aging. Neuroscience & Biobehavioral Reviews. 2024.
• Wahlheim CN, et al. Event boundaries, memory and the subjective experience of time. Curre...