Un socio no solo aporta dinero, contactos o experiencia.
También mete sus valores a la empresa.
Y cuando sus valores chocan con los tuyos, tarde o temprano también chocarán las decisiones, el dinero, la gente… y la confianza.
Puedes negociar porcentajes. Puedes negociar funciones. Puedes negociar utilidades.
Los principios no.
Un mal socio puede hacer más daño que un mal empleado.
Antes de asociarte, revisa carácter. No solo capacidad.
Vas conmigo o te quedas.
ARKi | ARKItectura de Negocios
#ARKItecturaDeNegocios#SociosEstratégicos#EmpresasFamiliares