Una de las trampas de comparar sustancias es querer convertir una pregunta compleja en un ranking. Que una genere más daño a nivel poblacional no significa que la otra sea inocua, ni que ese orden se repita igual en cada persona. El riesgo cambia con cuánto consumes, con qué frecuencia, a qué edad empezaste, la potencia, la vía de consumo y también con tu propia vulnerabilidad.
Por eso quizá la pregunta más útil no es únicamente “¿cuál es peor?”, sino “¿cómo la estoy consumiendo y qué riesgo estoy aceptando?”. En salud, menos dañino no significa saludable. Y que algo gane una comparación no necesariamente significa que sea una buena idea.
#Drduck
Referencias:
• World Health Organization. Alcohol. Fact Sheet. 2024.
• Hoch E, et al. Cannabis, cannabinoids and health: a review of evidence on risks and medical benefits. European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience. 2025.
• Groening JM, et al. Association between cannabis use and psychosis-related outcomes: an umbrella revie...