Una de las cosas más raras del duelo es que puedes extrañar muchísimo a alguien y, unas horas después, reírte genuinamente por otra cosa. Y a veces hasta aparece culpa, como si sentirte bien significara que esa persona ya te importa menos. Pero el duelo no funciona en línea recta: vamos entrando y saliendo de él mientras poco a poco aprendemos a vivir alrededor de esa ausencia.
Tener un buen día no significa que “ya lo superaste”, igual que tener uno muy malo meses después no significa que hayas retrocedido. Adaptarte también implica permitirte volver a disfrutar, hacer planes y construir cosas nuevas sin sentir que estás traicionando lo que perdiste. Recordar a alguien y seguir viviendo no son caminos opuestos.
#Drduck
Referencias:
• Larsen LH, et al. Lived experience and the dual process model of coping with bereavement: A participatory research study. Death Studies. 2025.
• Hewson H, et al. The impact of continuing bonds following bereavement: A systematic review. Death Studies. ...