Es el único sitio donde no tengo que estar bien.
·Me paso el día escuchando animales. Es mi trabajo y llevo quince años haciéndolo. Y hay algo que no digo casi nunca: a veces termino la jornada vacía, con la cabeza llena de cosas que no son mías.
Y entonces me pongo así con ella, y por una vez no soy yo la que escucha. Lo que estás viendo no lo decido yo. Lo decide ella.
Un caballo es un animal de presa. La cabeza es lo que más protege, y bajarla y apoyarla contra alguien lo deja sin salida, sin poder salir corriendo. No lo hace por costumbre ni porque le des de comer. Lo hace cuando ha decidido que contigo puede.
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Y no me pregunta nada. No necesita que le cuente cómo me ha ido, ni que lo explique bien, ni que esté entera. Se queda ahí hasta que se me pasa.
Hay personas que llevan toda la vida esperando que alguien las mire así una sola vez.
Lo que estás viendo no lo decido yo. Lo decide ella.
Un caballo es un animal de presa. La cabeza es lo que más protege, y bajarla y apoya...