Las canas prematuras no tienen una sola causa: la genética pesa muchísimo, pero también se han encontrado asociaciones con algunas deficiencias nutricionales, entre ellas vitamina B12, folato, hierro y ciertos minerales. Y tiene sentido: producir pigmento también es un proceso biológico que necesita materias primas. Cuando faltan nutrientes, el problema importante no es únicamente lo que alcanzamos a ver en el espejo.
Por eso perseguir un cambio estético sacrificando nutrición puede terminar afectando justo aquello que queríamos mejorar. No significa que una cana sea señal de que estás comiendo mal, ni que tomar vitaminas vaya a devolverle automáticamente el color al pelo. Significa algo mucho más sencillo: para verse bien, el cuerpo primero necesita tener con qué funcionar bien.
#Drduck
Referencias:
• Desai DD, et al. Premature hair graying: a multifaceted phenomenon. International Journal of Dermatology. 2025.
• Trüeb RM, et al. The hair cycle and its relation to nutrition and sys...