El fin de semana de Isack Hadjar en Singapur arrancó torcido y terminó peor. En la única práctica del formato sprint quedó 8.º, a +1.449s del líder y a +0.717s de Max Verstappen, con un Red Bull que tocaba demasiado el suelo en las frenadas.
El francés no ocultó su frustración y calificó lo vivido como “un desastre”. Un circuito urbano exigente como Marina Bay castiga sin piedad cualquier incomodidad con el auto, y Hadjar la pagó desde el primer giro.
Singapur no da respiro: sin tiempo para corregir a fondo, el joven piloto se marcha con más dudas que certezas rumbo a la siguiente cita.
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