Los animales nos enseñan que para poder comunicar de forma coherente debemos estar en el momento presente. Tarea que puede resultar complicada para muchos de nosotros porque estamos a costumbrados a que sea nuestro cerebro quien lleve las riendas de nuestra vida desde el inconsciente. Es por eso que nuestros pensamientos suelen situarse más en el pasado o en el futuro que en el ahora.
Pero cualquier función de nuestro cerebro es entrenable y acostúmbrándole a estar alerta de esos momentos en los que nos despistamos y dejamos que nuestro pensamiento vuele, cada vez seremos más conscientes del momento presente.
Muchas veces, cuando estamos aprendiendo a comunicar, nos frustramos porque no sabemos meditar, porque la cabeza se nos va a otras cosas... pero lejos de enfadarnos con nosotros mismos, lo que deberíamos hacer sería volver a nuestra tarea una y otra vez con la sensación de que cuantas más veces volvamos, antes conseguiremos que cada vez los despistes se espacien más en el ti...