facebook pixel
La sed no es el mejor aviso: cuando aparece, el cuerpo ya viene perdiendo líquido hace un rato. Por eso la hidratación arranca antes de entrenar, no en el primer descanso. Antes, llegá bien hidratado: tomá agua a lo largo del día y un vaso más un rato antes de empezar. Durante, mejor tragos chicos y seguidos que mucho de golpe, sobre todo si hace calor. Después, reponé lo que perdiste: si transpiraste mucho, seguí tomando aunque ya no tengas sed. Prestá atención a las señales: boca seca, cansancio fuera de lo normal, dolor de cabeza, mareo, calambres u orina oscura. Si aparecen, pará, tomá líquido y buscá sombra. Si los síntomas no mejoran o son intensos, consultá. ¿Agua o bebida con sales? Para la mayoría de los entrenamientos de menos de una hora, el agua alcanza. Las sales suman en esfuerzos largos (más de una hora), con mucho calor o si transpirás mucho y te queda la ropa blanca de sal. Guardalo y compartilo con tu equipo. Cualquier duda, escribinos. #CoberturaMedicaDe...
https://www.instagram.com/p/DerQ9N8iqzk
Posted on Instagram ·
    Suggested Credits

    Credits on Gondola describe each credited role and may be incomplete. A brand or featured person is not necessarily the creator.

    Tags, Events, and Projects