Durante muchos años estuve inmersa en la dinámica del consumismo, de medir mi felicidad y valía en base a lo que tenía:
👉🏼Cosas
👉🏼Títulos
👉🏼”Éxito” laboral…
Etc.
En el fondo todas buscamos lo mismo: encajar, pertenecer, que nos quieran y respeten…
O quizás esconder a la niña rechazada que hay dentro de nosotras tras una capa de maquillaje y objetos de lujo.
La ropa o las cosas nunca son lo que parecen.
Pero cuando entiendes lo que esta frase dice, cuando te conectas con lo importante de la vida, empiezas a invertir tu tiempo y tu dinero de otra forma.
Sacas de tu vida a quien te quiere por lo que aparentas y empiezas a relacionarte desde lo profundo: de Alma a Alma.
Cambias los restaurantes caros por bocadillos entre montañas, y los armarios llenos de cosas inservibles por una casa limpia y ordenada, donde la energía fluye.
Pero sobre todo, tienes tiempo. TIEMPO. Porque el tiempo es la verdadera riqueza: tiempo para invertir en lo que a ti te gusta y te llena.
Yo lo co...