Yo vivía envidiando a otras personas que creía que eran superiores a mí, intentaba copiarlas porque pensaba que sus vidas eran perfectas… sin embargo con esto solo conseguía sentirme inferior y vacía.
Un día paré y me hice la pregunta más poderosa que he encontrado: pero yo ¿qué quiero en la vida?
Pero no un “qué quiero” superficial, sino real, profundo: Y la pregunta nada tenia que ver con lo que me habían dicho toda la vida que debía tener. Ni una casa grande, ni un coche caro, ni una pareja ni hijos, ni un trabajo estable.
Yo quería tener tiempo, Libertad y sentirme bien.
Así que la siguiente pregunta era obvia: vale Sara, entonces: ¿qué tienes que hacer para tener esto?
Y empecé a planear mi vida con propósito. Cada cosa que compraba, cada formación, cada plan… tenían un propósito
No os equivoquéis. No tenía ni un duro, nadie me ayudó y encima estaba traumatizada por una relación de maltrato.
Por lo que tuve que echarle imaginación: en lugar de mis perros, fui voluntaria e...