Cuando alguien te ha hecho daño hay dos posibilidades:
👉 Que se arrepienta y cambie
👉O que nada cambie...
Lo sano es intentar lo primero a base de decirle cómo nos hemos sentido, y quizás cambie.
Pero cuando la otra persona se disculpa, incluso llora, y sigue haciéndolo, o cuando lo que ha hecho es demasiado grave, o cuando al escuchar nuestros sentimientos se burla o es crual, somos nosotras las que tenemos que cambiar algo.
El camino que sigue es hacer duelos
👉De lo que quisimos que fuera pero nunca fue.
👉De lo que soñamos con que pasara pero nunca pasará.
La opción de seguir insistiendo solo conseguirá hacerte más daño, porque intentar sanar una herida en el mismo lugar donde te la crearon, es como pedir peras al olmo, o como pedirle a un león hambriento que no te coma porque eres vegano o porque tú le quieres.
Algunas personas solo pueden verse a ellas mismas, o están tan dañadas, o tienen tanta maldad, que tú solo serás su saco de boxeo.
Deja de intentarlo. Y bus...