Queridas, me siento profundamente engañada con la vida que me han contado.
Nos dijeron que teníamos que trabajar duro para ganar dinero para gastarlo en tener casas grandes, coches caros, joyas, muchos títulos o un cuerpo "perfecto" ya que eso era ser importantes (pero en realidad esconde ser exploradas y consumistas).
Parece que todo lo que nos hace especiales cuesta mucho dinero y se basa en consumir sin límites.
Pero nos mintieron.
Desde luego necesitamos una casa para vivir pero ¿necesitamos la más grande y cara?
Puede que necesitemos un coche para movernos pero, a parte de la seguridad, ¿necesitamos el más exclusivo?
La ropa nos abriga pero ¿necesitamos marcas caras (contaminantes y sin derechos) para ser más valiosas?
Yo cada día lo tengo más claro. Quitando lo básico para vivir BIEN (no sobrevivir ni malvivir) la verdadera vida está en vivirla.
Está en los seres queridos, pero en los de verdad, en los que nos cuidan y respetan. En nuestra verdadera tribu.
Está en ten...