La Opera House de Sidney, considerada como una de las maravillas del mundo moderno, es un edificio magnífico, que se alza como icono de Australia en una de las bahías más bellas del país. Si lo contemplas detenidamente podrás ver en sus líneas arquitectónicas un barco navegando a toda potencia. Pero su arquitecto, el danés Jørn Utzon, se adelantó a su tiempo al diseñar un edificio modernista, con sus tejados similares a enormes conchas blancas, cubieras con 1.056 millones de azulejos fabricados en Suecia de color blanco brillante y crema, aunque desde la distancia sólo se percibe el color blanco, para un espacio que iba a albergar teatro dedicado a la ópera, siempre encasilladas en modelos más tradicionales.
La idea de construir un teatro de la Ópera nació a partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando Australia vio la falta de un espacio musical para las representaciones de Ópera en el país. En 1954 el gobierno de Nueva Gales del Sur eligió Bennelong Point como lugar en el que llevar ...